Penang tiene una buena racha. Gracias a un influjo de inversión privada y pública y a energía creativa – precipitada en parte luego que en 2008 la UNESCO designara a su ciudad capital, George Town, como patrimonio de la humanidad _, la isla malaya está engrosando su lista de atractivos. A la mejor comida callejera de la región súmele restaurantes y bares elegantes. Y a la vigorosa cultura callejera anclada en festivales religiosos actualmente se le han unido espectáculos en el recientemente inaugurado Centro de Artes Escénicas, y eventos como el Festival Mundial de Música de Penang (del 30 de marzo al 1 de abril; penangworldmusic.com) y el Festival George Town (del 15 de junio al 15 de julio; georgetownfestival.com), que cada año ofrece un mes de exhibiciones, presentaciones y lecturas de artistas y escritores locales e internacionales. Es muy probable que su estancia sea mucho más placentera de lo que hubiera sido hace algunos años, con la apertura de hoteles boutique en edificios recientemente renovados donde solía haber negocios-habitaciones y mansiones de antes de la II Guerra Mundial.
Viernes
3 p.m.
VISTAS DESDE LA CIMA
Oriéntese con una vista estelar desde arriba de la Colina Penang, a casi 910 metros de altura. La forma más fácil de subir es con el funicular. El recorrido ligeramente aterrador en vagones nuevos hechos en Suiza y con aire acondicionado tarda cinco minutos, o menos. Arriba, el aire es fresco y frío, y las vistas no tienen paralelo: hacia el sur, las ordenadas filas de techos de tejas de arcilla de George Town; hacia el norte, colinas ondulantes con un mar turquesa de fondo. Si prefiere bajar caminando (entre dos y tres horas), un camino para jeeps poco transitado termina en los Jardines Botánicos de Penang, al pie de la Colina Penang, un viaje de 30 minutos en taxi de regreso a George Town.
5:30 p.m.
OCASO EN LA EXPLANADA
Conforme el calor del día empieza a disminuir, los corredores, los paseadores de perros y los ociosos convergen en Padang Kota Lama, un campo de pasto apretujado entre el majestuoso ayuntamiento de Penang y el Fuerte Cornwallis del siglo XVIII. Curiosee dentro del fuerte (entrada 1 ringgit malayo, o 33 centavos de dólar a un tipo de cambio de 3 ringgit por dólar) y después cruce la calle hacia la explanada que mira al estrecho de Malaca. Compre una bolsa de kacang rebus (garbanzos hervidos condimentados con cúrcuma, 3 ringgit) en una de las camionetas blancas estacionadas y vaya al sencillo café (sin nombre) situado al final de la explanada, desde donde puede ver el cielo volverse naranja mientras bebe una cerveza.
8 p.m.
CHINA HOUSE
Entre la reciente ráfaga de aperturas en estructuras renovadas de George Town, China House (153-155 Beach St. y 183b Victoria St.; 60-4-263-7299) es la más sorprendente: más de 3,300 metros cuadrados de negocios de comida y bebidas, comercios de arte y artículos al por menor en tres negocios-habitaciones interconectados del distrito de almacenes de la ciudad. La decoración se inclina a lo chic tradicional, con vigas expuestas, madera y pisos de cemento, una mezcla ecléctica de muebles contemporáneos, chinois y de mediados del siglo XX con textiles llamativos. Empiece con la cena en el íntimo BTB+Restaurant (190 ringgit dos personas), donde el menú es de platos occidentales con influencias asiáticas y de Oriente Medio, y después suba las escaleras hasta las Galerías I y II para ver obras de artistas malayos e internacionales. El mejor lugar para cerrar la noche es en el elegante Canteen+Bar (bebidas para dos por 80 ringgit), donde gente de aspecto bohemio se mezcla con mochileros (finos) y oficinistas en un bar cubierto por hojas metálicas; los fines de semana hay presentaciones de músicos locales.
Sábado
7:30 a.m.
SECRETOS MALAYOS
Reserve con anticipación un lugar en Nazlina Spice Station (71 Stewart Lane; 60-12-453-8167; pickles-and-spices.com; 135 ringgit la clase), donde el chispeante ex ingeniero eléctrico Nazlina Hussin imparte los secretos de platos malayos como rendag de pollo e ikan masak lemak (pescado cocinado con especias y crema de coco). Las participativas clases empiezan con un recorrido en un mercado local, donde probará pepinos en salmuera hechos con nuez moscada local, y terminan con una comida comunal. O reciba la mañana con los veteranos en Aik Hoe (6 Carnarvon St.; desayuno para dos, 30 ringgit), una institución de dim sum, y siga con un tour por los destacados arquitectónicos de la ciudad guiado por un miembro del Fondo Patrimonial de Penang (60-4-264-2631; pht.org.my; 180 ringgit hasta tres personas; reserve con varios días de anticipación). Finalmente, almuerce en el International Hotel (92 Transfer Road; 40 ringgit para dos personas), donde un puesto manejado por un originario de Sumatra en una cafetería de un chino sirve una selección de curries de influencia malaya, indonesia e india-china, platos de verduras y sambales.
2 p.m.
PERSPECTIVA
Situado es una ex escuela de finales del siglo XIX, el Museo Estatal de Penang (Lebuh Light; 60-4-261-3144; www.penangmuseum.gov.my; 1 ringgit) presenta una absorbente perspectiva de la historia, arquitectura y
multiétnica población de la isla en dos pisos de exhibiciones en malayo e inglés. Abundante espacio se dedica a la cultura culinaria, especialidades locales e incluso la historia de las kopitiam (cafeterías) de Penang.
3:30 p.m.
HISTORIA Y ARTE
La franja de dos cuadras de la Calle Armenia, nombrada en honor a una comunidad de empresarios inmigrantes que incluyó a los hermanos Sarkies de los famosos hoteles Eastern & Oriental y Raffles, es rica en historia y diversiones para los consumidores. Además de la base en Penang de Sun Yat-sen (120 Armenian St.; 60-4-262-0123), donde el arquitecto de la República China tramó la caída de la dinastía Qing, cuatro asociaciones del clan Hokkien residen ahí. Con su opulento templo y pequeño pero fino museo, definitivamente vale la pena ver Khoo Kongsi (18 Cannon Square; 60-4-261-4609; khookpongsi.com.my; 10 ringgit). Pase de la galería del Studio at Straits (86 Armenian St.; 60-4-262-7299; straistcollection.com.my), que principalmente muestra obras malayas, a la Galerie Seni Mutiara (118 Armenian St.; 60-4-262-0167; galerisenimutiara.com), que exhibe artistas internacionales en la planta baja y, arriba, una colección permanente de pinturas de los primeros artistas postindependentistas de Malasia. Puede comprar vidrio soplado a mano en Fuan Wong Gallery (88 Armenian St.; 60-4-262-9079). China Joe’s, abajo de Studio at Straits, vende ropa para mujeres, muebles y artículos para el hogar de estilo asiático contemporáneo, mientras que la tienda de ”antigüedades’’ Chin Seng Leong (55 Armenian St.), un polvoriento tugurio, es para los verdaderos cazadores de tesoros.
7 p.m.
MANJARES LOCALES
Cuando se mudó hace casi dos años a un espléndido negocio-habitación y abandonó un glorificado anexo en un callejón cercano, Tek Sen (18-20 Carnarvon St.; 60-12-493-9424; 100 ringgit dos personas) triplicó su capacidad de asientos. Eso no ha menguado el encanto de este restaurante familiar, ni su habilidad para preparar platos impecablemente ejecutados que han estado atrayendo locales durante más de 45 años. El extenso menú incluye cocina de Teochew y platos malayos, cada uno memorable. Destacan: puerco asado rehogado con chile; castañola entera al vapor con jengibre, tomate, mostaza en salmuera y ciruelas agrias, y gulai tumis, raya en crema picante de tamarindo agrio.
8:30 p.m.
LA DEL ESTRIBO
That Little Wine Bar (54 Jalan Chow Thye; 60-4-226-8182; thatlittlewinebar.com), un acogedor centro social frecuentado por expatriados y residentes malayos, sirve clásicos por copa (entre 20 y 28 ringgit) y por botella. Una clientela más joven gravita a Behind Fifty Love Lane (Muntri Street y Love Lane), un café-bar situado en un cuchitril de poca altura; se sabe que los dueños dividen en equipos a los clientes para hacer juegos.
Domingo
8 a.m.
SELVA Y PLAYA
Empaque una toalla y contrate un taxi (30 ringgit por hora) para ir a Taman Negara Pulau Pinang (Telok Bahang; 60-4-881-3530; wildlife.gov.my/tnpp/biindex.htm; entrada gratuita), una pizca de playa rodeada por casi 1,110 hectáreas de selva en el extremo noroccidental de la isla, aproximadamente a 18 kilómetros de George Town. Luego de registrarse en la oficina del parque, contrate un bote de cola larga para hacer el breve recorrido hacia Monkey Beach (40 ringgit el viaje de ida para dos personas), donde podrá nadar y holgazanear en la arena antes de abordar el moderadamente desafiante camino de 3 kilómetros de regreso. La caminata, que atraviesa una combinación de caminos pavimentados y de tierra y que pasa frente a varias calas aisladas, tarda aproximadamente 90 minutos.
Medio día
SOPA DE FIDEOS
Sería un error irse de Penang sin probar su plato más icónico: asam laksa, una sopa de fideos de arroz a base de pescado, agridulce y condimentada, adornada con menta, pepino y quemantes tiras de yema de jengibre. En el camino de regreso a George Town, pare en Miami Beach (Jalan Batu Ferringghi) y diríjase a la plaza de comidas, donde una vendedora que se llama Ita sirve una versión excepcional engrosada con trozos de sardina (3 ringgit). Si la come acompañada de agua de coco (2 ringgit) con popote, es un final adecuado para un interludio insular.
SI DECIDE IR
Modelado en los hoteles boutique europeos, Campbell House (106 Lebuh Campbell St., Georgetown; 60-4-261-8290; campbellhousepenang.com) ofrece calidez y servicio de primera. Cada una de las 10 suites diseñadas individualmente tiene una estación de carga para iPod, minibar y máquina para hacer expresos. Las tarifas, que parten desde 400 ringgit (134 dólares), incluyen el desayuno, bebidas en el cuarto y Wi-Fi.
Luego de una restauración de 18 meses, Oasis Hotel, que solía ser un hostal, ha resurgido como un precioso hotel boutique nombrado en honor a su dirección, 23 Love Lane (Georgetown; 60-4-262-1323). Situado en cuatro estructuras del siglo XIX construidas alrededor de un jardín cerrado, las 10 habitaciones del hotel (incluyendo una dúplex), que parten desde 150 dólares, están amuebladas con antigüedades y obras de arte contemporáneas de artistas malayos y del sureste asiático de la colección privada del dueño.
© 2012 The New York Times
