El 14 de febrero invita a celebrar el amor. Costumbre importada de una cultura cercana a la porteña y a la vez muy ajena, muchos festejan el Día de San Valentín. Y entonces las vidrieras de los locales se llenan de I love yous y Je t’aimes, y brotan por las calles, con la misma intensidad del calor después de las lluvias pasajeras del verano, un sinfín de corazones.
Pero existe una manera de rendir homenaje al amor el Día de los Enamorados sin caer en lugares comunes. No hace falta demasiada creatividad para evitar los ramos de rosas, las cajas de bombones con moño, la tarjetería cursi, la lencería sexy (buaj!!!), todo siempre teñido de rojo furioso… ¿Qué tiene que ver el amor con todo eso?
Veamos entonces algunas alternativas simples, exquisitas, originales, delicadas, honestas, sin pretenciones. En fin, como son las relaciones verdaderas.
Una de las opciones más tentadoras para regalar y comer en casa, de a dos, son los combos ideados por la genial pastelería Les Croquants, que acaba de incorporar a su menú dulce los mooncakes chinos, esas trufas tipo mamushkas, una dentro de la otra, que se comen en China para el festival de la luna. Hablando de romanticismo… A base de harina de arroz cocida su capa externa, y con dos capas internas que varían según el sabor de cada pieza, aquí hay gustos más para nuestro paladar: cítricos, chocolate y almendras, y frambuesa y coco, entre otros. Los combos que los contienen cuestan entre $60 y $160, y traen macarons, cupcakes, malvaviscos, galletas rellenas y chupetines. Y nada de cursilerías… vienen en cajas divinas en tonos pastel.
La siguiente idea es una orquídea, que bien reemplaza los ramos exagerados, con celofán, moño y mucho verde de relleno. Para eso, lo mejor es darse una vuelta por Agave, un orquidiario dentro del Vivero Agronomía. Miguel y Nati reciben, asesoran, instruyen, se apasionan y contagian el amor por esta flor que emana belleza y sensualidad, con su exotismo discreto y sus misteriosos secretos de floración. Tienen fama de difíciles, pero no, son muy fieles, si se las trata con cuidado. Dendrobium, Oncidium, Paphiopedilum, Cattleyas, Brassaias, entre infinitas variedades, para montar en el recipiente que más te guste, y empezar a quererlas desde el primer día.
Para la velada nocturna, una salida al pasaje acaso más romántico de la ciudad. Silencioso, escondido y accesible. Nectarine, el restaurante al fondo del Pasaje del Correo, invita a los enamorados a deleitarse con un festín gourmet, creación del chef Rodrigo Siero, que incluirá ostras, foie gras y trufas recién llegadas de Francia, con etiquetas del Nuevo y el Viejo Mundo seleccionadas por la sommelier Paz Levinson, que hace sus sugerencias a los comensales personalmente en la mesa.
Zabala 3702
Tel.: 4554-2857
Av. Francisco Beiró 2424
Tel.: 4523-4424
Vicente López 1661, Pasaje del Correo
Tel.: 4813-6993

